Mis locuras se deslizan por tu vientre,
de tus cabellos se escapan mis sueños,
y tu presencia es la fuente de mi vida.
Ahora muero buscando dormido tu mano,
me la negarás y pediré perdón,
orgullosa te darás la vuelta
y sólo tú sabrás lo que sientes.
Y no podré abrazarte si tiemblas o lloras,
no podré volver a decirte
que pase lo que pase,
estaré aquí porque te quiero.
Se ha abierto el suelo entre los dos,
separándonos.
Vuelves a tener tu sol,
y yo me he vuelto con mi luna.
Y podremos vernos de lejos,
sentirnos sin decir nada,
sólo con la mirada...
¿No lo sabes?
Las palomas nos echan de menos...
